Mundo ficciónIniciar sesiónLa sala de reuniones parecía haberse reducido desde la última vez que la visitó. Sharam y su hija, no llegarían hasta dentro de media hora por lo menos, pero le era imposible quedarse en la oficina.
Fue hasta la ventana, contempló la ciudad a sus pies. Y su pecho se hinchó de orgullo. Era una sensación un poco prematura, pero sentía que, si todo salía bien esa tarde, se sentiría en la cima del mundo.
Le causab







