Mundo ficciónIniciar sesiónQue idiotez…
Ya eran las siete de la mañana y ella seguía en la cama. Las vacaciones eran una perfecta excusa para quedarse en cama hasta que su madre o el estómago le obligasen a ponerse en pie.
En un día cualquiera, como ayer, el pretexto perfecto era quedarse en su habitación y holgazanear, oír música, ver televisión o simplemente disfrutar de la lectura de alguna revista mientras estaba tendida en la cama.
Ahora no era igual







