—Abre más esas piernas, señorita Henderson. Deja que todos tus compañeros vean cómo tu coño travieso chorrea por los dedos de tu profesor mientras enseño Cálculo —dijo el profesor Lee con tono aburrido, el bastardo queriendo hacer un ejemplo de Lucy, esperando avergonzar su coño para que se corriera.
Los grueso dedos del profesor Lee se hundieron hasta los nudillos en el coño empapado de Lucy mientras ella estaba sentada en el borde de su escritorio, la falda subida hasta la cintura.
—Polla —mur