Mundo ficciónIniciar sesión—¿Qué pasa, Sarah? El tío está feliz de darte lo que necesitas, pequeña sobrina —dijo oscuramente, luchando por hacerse oír en la habitación ruidosa mientras se alineaba y se embestía de nuevo en su coño adolorido sin ninguna piedad—. Buen puto Dios. Gran coño, bebé.
Cada onza de reticencia abandonó su cuerpo. Sarah sucumbió, una vez más, a la placentera pol







