Mundo ficciónIniciar sesiónEl orgasmo de Sarah la destrozó en olas violentas que hicieron que su cuerpo se sintiera como si se estuviera haciendo añicos. El grito que se le arrancó fue el más fuerte hasta entonces. Se quebró en un aullido agrietado y casi silencioso cuando su voz finalmente se agotó.
Sin palabras. Solo gritos interminables, como un animal moribundo.
Sus palabras deberían haberla horrorizado, lo habrían hec







