Así que arrojó las sábanas de su cuerpo, revelando cada centímetro desnudo a las cámaras.
Una mano se deslizó por su cuerpo, los pensamientos de papi follándola de nuevo consumiendo su mente mientras sus dedos encontraban su clítoris.
Circuló el botón lentamente mientras reproducía la azotaina, las embestidas brutales. La gran polla de papi la había follado hasta dejarla sin sentido. Todo le dolía. Su coño estaba en carne viva. Aun así quería más.
—Él ha estado mirándome. Todo este tiempo —murm