—Señora Mercedes, espere hasta mañana—. Jason sacó fuerzas para decir esas palabras. —Es tarde y quizás el señor va a cambiar de opinión.
—Escuche al señor Jason, señora Mercedes. No puedes dejarme, no cuando yo te quiero como a una madre, la madre que nunca tuve—. Kiara no la suelta, sigue aferrada al abrazo de Mercedes, quien está soportando no llorar.
—Ven, querida, creo que todos necesitamos un té. Ha sido una noche complicada—. Deja de abrazarla y Kiara se aparta de ella.
—Lo voy a so