—Yo no lo hice… —susurra—. ¿Me crees? —Lo mira mientras sus lágrimas se deslizan por sus mejillas. Archie no lo pudo soportar; sus ojos se tornaron llorosos. Está dolido; su hijo murió de una manera muy trágica junto a su madre, y ahora la mujer que quiere, que desea, está en una complicada situación y se quiere ir de su lado para siempre.
—Todo va a estar bien —dice.
—¡Dime si me crees!— suelta ella un grito desgarrador.
—Te creo, Kiara Watson… —responde sin aliento y baja su mirada; se l