Kiara mira nuevamente a su hermana y, si Mercedes le ha sugerido eso, siente que lo mejor es hacerlo.
—Hermana, por favor, espérame; iré a hablar con el señor Villarreal, ¿bueno? —Lia le sonríe, por lo que Kiara le devuelve la sonrisa—. No me tardo; gracias, señora Mercedes —se aparta de Lia para buscar a Archie.
—Es hora de tu merienda, pequeña Lia —Mercedes le acaricia el rostro, y la niña se siente más tranquila ahora que ha vuelto a ver a su hermana.
El penthouse le trae malos recuerdo