CAPITULO 22
Miranda llega a su manada, decide tomar una ducha y colocarse su bata de seda roja favorita, ordena que preparen su habitación con las mejores escencias y flores.
Su plan está marchando perfectamente, tanto que se siente ganadora de un premio que no existe pero que en su cabeza tiene nombre, Lucius.
Lo que pasó estuvo tan bien armado, que solo quiere lograr ese paso definitivo para sellar su compromiso.
Maria Antonia siempre fue una loba ante sus ojos despreciable, pero debe admitir