Cap 24. Tu sangre.
DEVAN
Estoy en la cafetería del ala este, libros abiertos, café frío y mi atención luchando por mantenerse en la página.
Llevo casi dos horas fingiendo que estudio, cuando en realidad solo revivo sus besos, su voz, el olor de su cabello mojado en la cama.
"Mi mandarinita".
Mi diosa infernal.
Estos días han sido increíbles con ella, y no me arrepiento, pero no puedo permitirme dejar de lado mis responsabilidades.
Ser su compañero también implica ser digno de ella, no solo apechicharla con pas