Mundo de ficçãoIniciar sessãoONYX
Me dejo amar por Devan.Es tierno y posesivo a la vez, rudo y dulce. Una contradicción perfecta... como él mismo dice, su mandarina.Nunca termino de entender si la mandarina soy yo o él, pero lo cierto es que tiene dos caras. Y ya las conozco.Hay momentos en que es el hombre más dulce que he conocido: risueño, encantador, coqueto, con esa alegría que desarma.Pero cuando su rabia estalla... cuando el lobo en él arde, se transforma. Entonce






