Farid había logrado hacer razonar a David; después de todo, no tenía nada que ofrecerle a Elizabeth y al niño.
—Hola, cariño, ¿cómo están? ¿Qué hicieron durante mi ausencia?
—Regresaste rápido. Pensé que estarías más tiempo fuera de casa. ¿Qué ocurrió? ¿Los negocios que pensabas hacer no llenaron tus expectativas?
—Realmente fueron mejor de lo que creí. Ahora solo quiero disfrutar de mi amada familia. No te imaginas cuánto te amo. —Elizabeth abrazó a Farid y dijo—: Yo también a ti.
En ese insta