El momento había llegado Amaranta era trasladada a la corte todos esperaban ansiosamente al entrar Amaranta inspecciono con la mirada toda la sala allí supo que Harper no estaba después de todo Williams tenía razón. Ella sonrió de manera descarada y se sentó mientras el juez comenzaba a leer los cargos por los que era acusada.
Llamarón a cada uno de los testigos para ser interrogados por los abogados, finalmente le toco el turno a Amaranta.
—Que suba al estrado la Señora Amaranta. Dijo el aboga