Al entrar en la habitación, fue al baño, abrió el grifo del jacuzzi y se quitó la ropa. Se sumergió en el agua tibia y procuro relajarse de repente, sintió un golpeteo en la puerta, Elizabeth hizo caso omiso y continuo en el jacuzzi, no necesitaba hablar con nadie más quería un momento para ella.
Continuo sumergida en el agua mientras el agua con burbujas relajaba su cuerpo.
—Hola, lamento interrumpir, pero llame varias veces a la puerta y no contestaste, así que me preocupe.
—Estoy bien, David