Al bajar del avión, la limosina negra del padre de David esperaba por el grupo para trasladarlos a la universidad.
Cuando la limosina llegó al campus, una multitud con pancartas y globos aguardaban en el jardín para recibirlos.
—Los chicos quisieron hacerle un recibimiento, es un lindo gesto. —dijo Miller.
—Disculpe, profesor, pero creo que el recibimiento es solo para David, las pancartas tienen su nombre por todos lados. —respondió Christopher.
—Bueno, chicos, cuando me solicitaron el permiso