UN MÉTODO INFALIBLE PARA CURAR LA RESACA
CAMIL DE LA FUENTE
Desperté con la erección del arábe bruto taladrándome la espalda. Había dormido como una princesa encantada en sus brazos, pero ahora a pesar de él estar durmiendo su miembro causaba estragos en mi entrepiernas con solo rozarme.
La verdad, ni siquiera sabía a ciencia cierta porque había dejado esa puerta abierta, o si. Lo necesitaba, necesitaba a Farid Aray en mi vida, con todo lo que eso significara. Sus aciertos, pero también sus e