JAMÁS VOLVERE A FALLAR
FARID ARAY
—Tu sabias lo que me proponía. Por eso me dejaste entrar…¡ por eso la puerta estaba abierta!— musité prácticamente en un susurro acercándome a la cama cruzando aquella contraluz fugitiva que me cortaba el aliento con cada paso.
Acusarla no era una buena idea en absoluto… pero ¡Que Diablos!…
Ni siquiera meterme en ese cuarto fue una buena idea desde el principio.
—Creo que bebiste demasiado Farid— objeto sin moverse un centímetro de su posición. Estaba d