ADIÓS DE LA FUENTE
CAMIL DE LA FUENTE
Cada embestida sobre él, lubricaba aún más las paredes estrechas y ya húmedas de mi sex0, no tenía claro si era por estar embarazada, que mi libido sexual era tan alto, pero lo cierto era, que tener relaciones sexuales como reconciliación me estaba resultando ser demasiado excitante. Además de que Farid era un Dios en la cama «siempre lo había sido», me hacía sentir tan amada, tan especial que despertaba mariposas en mi estómago. Desde un inicio me deslum