53 EL NOVIO PERFECTO
CAMIL DE LA FUENTE
Nunca había añorado y temido tanto un amanecer. Estaba cansada,¡si!, demasiado, al punto de solo querer irme a casa a invernar como un m@ldito oso. Lo peor de todo es que sabía que no descansaría nada todo el día.
Para empezar no podía ir directo a la mansión de Farid, sino que tenía que ir a mi propio departamento a enfrentar a la dragona de Shrek.
No iba a ser fácil encontrarme con Mara… lo tenía claro. Habían pasado seis largos años desde la última ve