DIÁVOLO III. CAPÍTULO 18. Una promesa difícil
DIÁVOLO III. CAPÍTULO 18. Una promesa difícil
Trabajando sobre él, Renzo no tenía manos suficientes para tapar los tres agujeros por donde salía la sangre.
—¡Que me manden a Moon, ahora! —gritó con viva impaciencia, y Aurelio lanzó un gruñido de impotencia porque aquel mocoso era más fuerte de lo que había imaginado o quizás solo era la desesperación… lo cierto fue que tuvo que hacer más esfuerzo del que había imaginado para levantar a Percy y sacarlo de allí, o de lo contrario no dejaría que R