DIÁVOLO III. CAPÍTULO 17. Desesperación
DIÁVOLO III. CAPÍTULO 17. Desesperación
Para el momento en que el pequeño cuerpo cayó en sus brazos, Percy Blackwell sintió como si estuviera recuperando un pedazo de su alma, una que había comprometido durante tantos años por ser incapaz de ir contra la manipulación de las personas que conocía.
Decía la frase que lo único que se necesitaba para que el mal triunfara era que los buenos no hicieran nada, y Percy no podía dejar de pensar que, quizás, si hubiera sido más valiente, si hubiera enfren