DIÁVOLO II. CAPÍTULO 86. Protección extra
DIÁVOLO II. CAPÍTULO 86. Protección extra
Se giró y salió de la habitación rápidamente, cerrando la puerta con cuidado tras de sí.
Pero la siguiente vez que Michele lloró, Eyra se levantó lista para atenderlo, y antes de llegar a la cuna Adriano apareció de nuevo, solo que esta vez llevaba puestos un par de guantes de boxeo.
—¿Qué demonios estás haciendo ahora? —preguntó Eyra, medio incrédula y medio divertida.
—Prometí no entrar armado, pero si hay un problema, puedo defenderlos con esto —resp