DIÁVOLO II. CAPÍTULO 12. Un precio muy alto
DIÁVOLO II. CAPÍTULO 12. Un precio muy alto
Eyra levantó la mirada hacia él, y su corazón golpeó con tanta fuerza contra su pecho que creyó que lo rompería.
—¿Qué más?
Adriano inclinó la cabeza mientras sus ojos brillaban con una intensidad peligrosa.
—No pienso follarme a un maniquí. Si vas a ser mi amante necesito saber si hay química entre nosotros. No podemos tener un hijo si va a resultar que no nos gustamos…
El italiano vio cómo las pupilas de Eyra se dilataban y daba un inconsciente paso