CIARA
Al salir del café, busqué a Jonathan y Alena, pero no los encontré por ningún lado. Justo cuando iba a sacar el teléfono para llamar a Jonathan, apareció de repente detrás de mí con Alena.
"Estaba preocupada por ti", admito. Mirando a Alena, añado: "¿Cómo te va, amigo?"
Con las manos alrededor del cuerpo, admite: "Solo quiero ir a casa. Lo más lejos posible de aquí".
Dándole unas palmaditas en la cabeza, la animé. "Bueno, lo hiciste bien hoy. ¿Puedes esperar a tu papá en el coche? Me gust