PIERO BERNARDI
De pronto Donna se hincó ante la tumba y apretó los labios mientras posaba sus manos en la tierra.
—Lo siento, no quise dañar tu imagen después de tu muerte, no quise lucrar con esa noticia, fue ruin y… si pudiera cambiar las cosas, créeme que lo haría. Estoy tan arrepentida porque no tuve el juicio para respetar la memoria de una mujer muerta. —De nuevo las lágrimas comenzaron a fluir por sus mejillas—. Sé que Piero dice que eras tan dulce que me hubieras perdonado, y eso solo h