PIERO BERNARDI
Volver a escuchar el nombre de la periodista que se hizo conocida por la muerte de mi esposa me había revuelto el estómago. Pensé que era una forma en la que el destino me decía que podía desquitar un poco de mi rencor. Aunque las personas que habían matado a mi mujer habían recibido su merecido, aún quedaba ella en mi mente, palpitando entre mis pensamientos cada vez que estaba completamente solo y en oscuridad.
Visité la tumba de mi amada antes de meterme a esa prisión. Si mata