DONNA CRUZ
—¿No detestas a tu padre? —preguntó Jerry con cierto escepticismo.
—Al principio… pero no por mí, sino por cómo hizo sufrir a mi mamá. Con cada lágrima que la veía soltar por él, más lo odiaba, pero me di cuenta de que no había mejor venganza que me viera salir adelante sin él, que viera que no lo necesitaba en mi vida, que se diera cuenta que no era tan importante como creía —respondí y alcé los hombros—. Me concentré en hacer sentir orgullosa a mi mamá y cuidar de ella. En ser un