JIMENA RANGEL
—¿Inseminación artificial? —preguntó Sofía sorprendida—. Pues… si, es costosa, y más cuando se tiene que repetir el procedimiento. No siempre pega a la primera y tienen que repetirlo hasta que por fin el producto se fije al útero. ¿Por qué?
—No, por nada —respondí mientras veía los ositos en la mesita de al lado, parecían regrésame la mirada.
—¿En qué piensas? —insistió sentándose en el borde de la cama.
—No sé, solo… tener a todos los niños reunidos me hizo pensar en el bebé qu