JIMENA RANGEL
Se me complicó mucho abrir los ojos, parecía que tenía los párpados adheridos con pegamento, además mi garganta se sentía seca y adolorida. Con dificultad comencé a ser consciente del cuarto en donde estaba. Era una habitación bastante linda, parecía de las más caras que tenía el hospital.
Mi cerebro tardó un poco en procesar las cosas, pero mi corazón fue más rápido. Antes de que pudiera emitir cualquier palabra, vi a Bennet y Sofía en la puerta, abrazados. Parecía que llevaban