CRISTINE FERRERA
—Despierta, lo peor que te puede pasar es una bala en la cabeza o en la de tus hijos —sentenció esa mujer sin apartar su mirada de mí—. Por eso estoy aquí, tal vez necesitas una dosis de miedo real. ¿Quieres saber la verdad? Con gusto yo te la diré, te sacaré de la ignorancia y te abriré las puertas del infierno al que nos estamos enfrentando Eliot y yo.
Apoyó los codos sobre la mesa y el mentón sobre sus manos. Parecía una niña a punto de hacer una travesura y estarlo disfrut