SLOANE D’MARCO
El interior de la casa no era mejor que el exterior. Había polvo y desorden. Esta era la forma en la que Eliot se encontraba por dentro, aunque por fuera se mostrara controlado y frío. El corazón me dio un vuelco.
—Eliot… —susurré llamando su atención. Aunque las luces estaban prendidas, la oscuridad parecía dominar cada rincón—. Lo que encontré…
—Espera, no digas nada hasta que llegue mi informante. No tardará mucho —dijo viendo su reloj de pulso.
—Eliot, esto no tiene que ver