DEREK MAGNANI
Sloane entreabrió sus labios sin saber qué decir y mi mano subió hasta su rostro, fascinado por su belleza. Estaba hipnotizado y enamorado. ¡Como la había extrañado todo este tiempo! Mi tacto pareció relajarla un poco, pero no lo suficiente, así que la interrumpí antes de que me amenazara o deseara abandonarme como si todo lo que habíamos hecho fuera un error.
—Si quieres que me detenga, si quieres que pare mi campaña de venganza, entonces lo haré. —Sus hermosos ojos castaños se