DEREK MAGNANI
—Sloane… solo hablemos, ¿entendido? —quise tranquilizarla, ceder un poco. En verdad estaba desconcertado por lo que había mencionado de su padre, sonaba como una esperanza, como la posibilidad de que su abandono hubiera sido culpa de ese maldito hombre, si así era, la mujer que había amado por tanto tiempo seguía siendo la misma de la que me enamoré, pero… Sloane estaba tan enojada que no parecía querer negociar.
—Vete a la mierda, Derek… —contestó con los dientes apretados, siem