DEREK MAGNANI
Comenzaba a sentirme cómodo con la vida de Eliot pese a los pocos días que llevaba bajo su máscara. Era bastante sencillo simplemente mandar a mi ayudante por los niños y hacerse cargo de todo lo que yo no quería. Dejé a un lado las negociaciones sobre la venta de la empresa, ¿para qué vender todo si podía seguir interpretando a mi hermano con bastante facilidad?
Me planté frente a la puerta del departamento de Cristine y dudé por un segundo en abrir. Aunque quisiera quedarme con