SLOANE D’MARCO
—¡¿Qué carajos estás diciendo?! —exclamó Derek furioso y regresó sobre sus pasos, entonces decidí alejarme de la reja, por fin preocupada de lo que me pudiera hacer si me alcanzaba—. Yo no hice nada que tú no me pidieras.
—Deberías de dar gracias que mi padre me ayudó a olvidar un evento tan traumático —dije llena de rencor sin dejar de llorar.
—Tu padre… —pronunció como si esa palabra fuera amarga en su paladar—. ¿Por qué no me sorprende?
Entorné los ojos y ladeé la cabeza sin