SLOANE D’MARCO
—No sé qué es lo que buscas, pero de una vez te digo que hablar con ese hombre es como hablar con la pared, ¿lo entiendes? —dijo mi amigo refunfuñando mientras me guiaba de nuevo hacia el oscuro pasillo—. Lo único que me sorprende es que haya aceptado hablar contigo una vez más. Los últimos años ha preferido su privacidad.
Apreté los labios y seguí caminando, angustiada, cuando de pronto choqué con una mujer, era una de las enfermeras. Mi libreta y mi bolso cayeron de la misma m