¡Esta chica está muy implicada en eso de ser tía! Sobre todo porque es un lío armar ese aparato. O al menos que desee reemplazarme y ser la madre de mis hijas. ¿Será posible?
—Litia vive aquí —me dice de improvisto.
—¿Ha vuelto con Rodo? —Es lo primero que se me ocurre. Ella gana bien en su trabajo, pero no podría pagarse un lugar como este, o eso creo yo.
—¿Por qué dices cosas tan desagradables? —Aisha deja a Isla en el coche para bebés y hace un gesto de asco.