Los primeros destellos del amanecer apenas comenzaban a teñir el cielo de Miami cuando la imponente camioneta blindada cruzó las rejas de seguridad de la mansión en Key Biscayne. Eran las cuatro y media de la mañana. Al apagar el motor en el garaje principal, la tensión que venía acumulándose en el vehículo finalmente estalló entre los hermanos.
Damián azotó la puerta del pasajero al bajar y confrontó directamente a su hermano mayor, bloqueándole el paso.
—¿Por qué le hiciste eso a la chica? No