Me sentí mareada. No sé por mucho tiempo estuve encerrada en esta habitación. Mientras dormía, alguien entró en la habitación y me quitó las ataduras.
Cuando desperté no había nadie en la habitación, pero mis ataduras habían desaparecido. Podía notar levemente el olor de Caí en el aire.
Podría haber entrado en la habitación mientras yo dormía. Busqué por toda la habitación algo que pudiera usar como arma, pero no había nada y la puerta estaba cerrada con llave.
Intenté cambiar, pero no pude. Lo