Mi cabeza palpitaba de dolor cuando intenté abrir los ojos, pero sentí como si me hubieran colocado toneladas de peso sobre los párpados.
Intenté mover mi cuerpo, pero ni siquiera podía levantar la mano. Pasaron unos segundos fugaces y me di cuenta de que mis manos estaban sujetas.
Me obligué a despertar y con un grito ahogado, mis ojos se abrieron de par en par mientras parpadeaba varias veces para adaptarme a la oscuridad de la habitación.
Me tomó un segundo recordar lo que había sucedido ant