Sienna Cole estaba pasando por una mala racha. Habían pasado dos semanas desde que su novio la había dejado y estaba desesperada por tener relaciones sexuales.
Tenía 19 años y cursaba el segundo año de psicología en la Universidad Estatal. Formaba parte del equipo de animadoras que actuaba en los partidos de baloncesto de la universidad.
Sabía que era guapa. Medía 1,75 metros, tenía ojos azules, pelo largo y rojo y un vello púbico abundante a juego. Ella lo llamaba su entrepierna de fuego.
Etha