Frank siseó, luego empujó hacia atrás, tomándolo todo. Ben empezó a follarlo duro, embistiendo con golpes secos, su mano alcanzando la polla de Frank para masturbarla.
Frank me atrajo hacia él, hundiendo la cara entre mis piernas. Su lengua lamió mis pliegues, succionando mi clítoris mientras Ben lo taladraba. Enredé los dedos en el pelo de Frank, moliendo contra su boca, las vibraciones de sus gemidos sumándose al placer. Las embestidas de Ben se aceleraron, su mano libre azotando el culo de F