PHOEBE
Verlos a ambos como dos príncipes esperando por mí en casa y que tuvieran todo listo para mi cuando llegué de mi día de trabajo fue muy tierno. Andaba muy sentimental y lo atribuía a las hormonas del embarazo, aunque cualquiera en mi lugar se sentiria así al ser recibida en su casa de esta manera.
Disfruté mucho del agua ligeramente tibia por unos minutos y luego comencé a prepararme para ir al cumpleaños del futuro abuelo de mi bebé. Que extraño se sentía, pero era algo a lo que me ten