Mundo de ficçãoIniciar sessãoPedro
El gran sello del Alfa del Norte pesaba en mi mano derecha como si estuviera hecho del mismo granito que sostenía los cimientos de la fortaleza de los Genaro. Era un cilindro de hierro negro, grabado con las runas colmilludas de los primeros Alfas de la línea pura, una herramienta diseñada no para crear, sino para cortar, dictaminar y sentenciar.
Bajo la luz parpadeante de los candelabros de la sa







