Dentro del carro Kyle la sentó en las piernas, subió el vidrio del carro que los separa del chofer y empezó a besarla con dulzura y posesión, no pudo aguantar las ganas de tenerla, su belleza lo tiene deslumbrado.
Lindsey quiso bajarse de sus piernas, la tenía agarrada como un pulpo, le vino a la mente el chofer.
—Kyle no seas pervertido, suéltame no te pena con Máximo que puede escuchar.
—Que importa, eres mi esposa y te deseo ahora, — pasó su lengua por el borde de sus labios.
Lindsey sitio u