Sussan observó a su hijo con un brillo especial en la mirada que resaltaba sus facciones varoniles y lo hacían ver más relajado, dedujo que se debía a la mujer tiene al frente, también tiene a su papá entusiasmado con sus acciones.
—¡Lin! ¿Toma una copa de vino?, estás muy tensa.
—¡Gracias! —se tomó la copa de vino de un trago, sabe que la necesita, los nervios la están consumiendo.
—¡Relájate!, no sé lo que pasó allí y porque paso, pero para que mi papá dijera eso y se riera de esa manera quie