—¡¿Qué no ve que necesita ayuda?! ¿No piensa hacer nada al respecto? —Alanys gritó con fuerza al médico para que atendiera a Amelia, pero el médico no hizo caso. Sabía muy bien que esa era la tarea que Lilly le había encargado después de sobornarlo con una suma considerable de dinero. El médico mantuvo la mirada fija en el horizonte, fingiendo no escuchar los gritos desesperados de Alanys.
En ese momento, Alanys se dio cuenta de que no había una sola persona honesta en ese lugar. Cada rostro pa