Capitulo 20. - ¡Dr. ayúdeme, por favor!
A su llegada a la oficina, Valentina sentía muchas miradas sobre ella, además de las murmuraciones, no quiso prestar atención a esto; con sorpresa vio que, el pasillo para llegar hasta su lugar de trabajo estaba lleno de ramos de rosas rojas, pensó que era un regalo del gran jefe para todas las mujeres, pero no, las compañeras de trabajo muy amables y llenas de envidia le fueron con el chisme, esas rosas todas decían su nombre.
"Valentina, solo quiero su perdón"De antemano, ella ya sabía de qui