- ¡Tú no eres la madre de Valentina, ella no es como tú!
- ¡Pero claramente dice que soy su madre! - dijo Dayan con cierta dificultad para hablar.
- ¡Pudiste haberla parido, pero no eres su madre! No la mereces! ¡Estaba feliz, porque mis pequeñas hijas no tenían nada que ver contigo y, ahora, resulta que eres la madre de Valentina! ¡Ojalá ella nunca se entere de tan desagradable noticia! - Augusto soltó su mano de la de ella, no le gustaba que Valentina siguiera sufriendo por los celos y odio d